Si te preguntáramos qué es la salud, ¿cuál sería tu respuesta? Probablemente, lo primero que se nos viene a la mente es pensar en la ausencia de la enfermedad. No obstante, la mayoría de personas reconocemos que la buena salud va más allá de no estar enfermo. Justamente de esto nos habla el concepto de salud holística.

¿Qué es la salud holística?
La salud holística es un enfoque sobre la salud que reconoce aspectos multidimensionales del bienestar. En este sentido, se trata de concepto que abarca un estado de completo bienestar físico, mental, emocional, social y espiritual.
Este enfoque integral reconoce la profunda interconexión que existe entre todas las dimensiones de la vida. Por esto, entiende que un desequilibrio en un área puede afectar negativamente a las demás.
Además, reconoce a la persona como una participante activa en sus decisiones de salud y procesos de curación, incluidas las elecciones de estilo de vida orientadas al bienestar. Sumado a esto, la salud holística tiene un foco en las causas y no solo en aliviar los síntomas.
Origen del concepto
Si bien la idea de un enfoque integrativo de la salud se remonta a tradiciones ancestrales como la medicina ayurvédica y la medicina tradicional china, el término «salud holística» se acuñó en el siglo XX.
En 1946, la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió la salud como un «estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades». Esta definición sentó las bases para el concepto de salud holística o medicina holística, que reconoce la interconexión entre todos los aspectos del bienestar humano.
Dimensiones de la salud holística
El enfoque holístico de la salud considera al ser humano como un todo complejo que debe tener una armonía emocional, equilibrio corporal y vitalidad completa a través del cuidado holístico. Abarca las siguientes dimensiones:
- Dimensión física: Se refiere al buen funcionamiento del cuerpo, incluyendo la ausencia de enfermedades, la capacidad para realizar actividades físicas y la energía vital.
- Dimensión mental: Incluye el estado de ánimo, los pensamientos, la capacidad cognitiva y la claridad mental. Una buena salud mental permite afrontar el estrés, tomar decisiones sanas y disfrutar de las relaciones interpersonales.
- Dimensión emocional: Se refiere a la capacidad de reconocer, expresar y gestionar las emociones de forma saludable. La inteligencia emocional nos permite construir relaciones sólidas, adaptarnos a los cambios y vivir con plenitud.
- Dimensión social: Hace referencia a las relaciones que establecemos con los demás, nuestro sentido de pertenencia a la comunidad y la capacidad de contribuir a la sociedad. Una buena salud social nos brinda apoyo emocional, oportunidades de crecimiento y un sentimiento de bienestar.
- Dimensión espiritual: Se relaciona con la búsqueda de significado y propósito en la vida, la conexión con algo más grande que nosotros mismos y el desarrollo de valores personales. La espiritualidad puede brindar para muchas personas paz interior, fortaleza y resiliencia.

Un ser humano completo: mente, cuerpo y espíritu en armonía
Como hemos visto, el enfoque holístico va más allá de la salud física, considerando al ser humano como un todo complejo y dinámico. Por esta razón, reconoce las dimensiones espirituales y sociales de cada persona. De hecho, la salud holística tiene una tradición muy antigua y una fuerte base en la medicina tradicional.
No obstante, hoy en día un enfoque holístico parte de la integración de diversas terapias, por supuesto, incluida la medicina convencional. Por ejemplo, un paciente con cáncer recibe quimioterapia, pero también puede asistir a yoga o meditación; terapia psicológica; grupos de apoyo con otros/as pacientes y asesoría nutricional para modificar su estilo de alimentación. Como ves, se trata de una integración holística de diversos aspectos para una curación completa y un tratamiento integral.
La persona y su entorno
En este enfoque, la relación con el medio ambiente también juega un papel fundamental, pues se reconoce su influencia en el bienestar total individual.
De hecho, una de las más grandes estrategias actuales de la Organización Mundial de la Salud OMS es el enfoque de «Una sola salud» o «One Health», que pretende «equilibrar y optimizar la salud de las personas, los animales y los ecosistemas», señala la organización.
El argumento es que los vínculos tan estrechos entre la salud humana, animal y ambiental requieren de mecanismos coordinados de colaboración y comunicación. Esto es clave para prevenir enfermedades y dar respuesta a ellas, como para garantizar la salud del planeta, en un sentido amplio de la vida.
En este escenario, es preciso señalar que situaciones como la crisis ambiental y los riesgos climáticos, están afectando directamente a la salud.

La atención médica: integrando la salud holística
Pese a que el enfoque de salud holística cada vez tiene más aceptación, no siempre ha estado integrado con los servicios de atención primaria. No obstante, cada vez son más las y los profesionales de la salud que además de los tratamientos convencionales, recomiendan a sus pacientes otras terapias complementarias.
Lo cierto es que quien adopta el enfoque de salud holística, reconoce que no solo debe enfocarse en los síntomas físicos, sino también considerar los aspectos emocionales, sociales y ambientales que pueden influir en la salud del paciente.
En este contexto, es fundamental reconocer la importancia de la salud mental, tan vital como la salud física. La forma en que pensamos, sentimos y tomamos decisiones, así como la capacidad para manejar el estrés y las relaciones con los demás, se ven directamente afectados por la salud mental. Trastornos como la ansiedad o la depresión pueden ser tan debilitantes como las enfermedades físicas.
La inclusión de la salud holística en los tratamientos médicos incluye que se presten servicios como:
- Osteopatía
- Medicina Integrativa
- Medicina Tradicional China y Acupuntura
- Medicina Ayurveda
- Medicina Quiropráctica
- Nutrición holística
- Naturopatía
- Otras terapias alternativas
- Psicología holística
Beneficios de un enfoque holístico
Adoptar un enfoque holístico de la salud puede traer consigo una gran cantidad de beneficios para el bienestar integral de las personas:
- Mejora la calidad de vida en general.
- Reduce el estrés y la ansiedad.
- Aborda las causas de la enfermedad, no solo sus síntomas.
- Ofrece tratamientos de medicina complementaria para el manejo del dolor y el malestar, que pueden reportar beneficios junto al tratamiento convencional.
¡Incorpora la salud holística en el día a día!
Existen diversas prácticas que podemos incorporar a nuestra vida diaria para promover la salud holística. Recuerda que la salud completa implica que te cuides en el día a día de diversas formas.
- Alimentación saludable: Elegir alimentos frescos, nutritivos y variados. Podemos decir que la cocina es la primera farmacia, pues lo que comamos nos ayudará a cuidar nuestra salud y prevenir enfermedades.
- Ejercicio regular: Practicar actividad física de forma constante y adecuada a nuestras necesidades.
- Técnicas de relajación: Incorporar técnicas como la respiración profunda, el yoga o la meditación para reducir el estrés, mejorar la concentración y favorecer el sueño. Aunque no reemplaza a la terapia psicológica, puede ayudar a aumentar el bienestar.
- Pasar tiempo en la naturaleza: Conectar con el entorno natural tiene un efecto positivo en el estado de ánimo y la salud mental.
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