Los niños deben jugar con coches. Las niñas, con muñecas. Ellas pueden -y deben- vestir en colores como el rosa. Ellos, mejor azul o verde. ¿Te suenan todas estas realidades? Sin duda, los roles de género llegaron a aulas escolares para quedarse. En el ámbito educativo, también encontramos estereotipos de género que, aunque con el paso del tiempo se van desvaneciendo, todavía continúan.
En este artículo, queremos hablarte sobre la transformación de los roles de género y cómo afecta a la educación de los niños y niñas de todo el mundo. A continuación, te contaremos qué es la igualdad de género, qué son los roles de género, cómo revalorizarlos y qué impactos pueden llegar a tener en la trayectoria académica del alumnado. ¿Nos acompañas a conocer todos los detalles? ¡Empezamos!

¿Qué es la igualdad de género?
Antes de hablarte sobre roles de género y cómo estos pueden afectar al rendimiento académico de un alumno/a, tenemos que hablarte acerca de qué es la igualdad de género. Este es un concepto sobre el que encontramos numerosas definiciones diferentes, aunque a continuación te mostraremos una de las más habituales.
La igualdad de género es un concepto que se refiere al derecho de hombres y mujeres de todo el mundo a tener acceso a las mismas oportunidades, recursos y beneficios, así como a participar en la sociedad en condiciones equitativas. En otras palabras: lo que garantiza los mismos derechos independientemente del género de la persona. La propia Organización de las Naciones Unidas (ONU) asegura que la igualdad de género “no solo es un derecho humano fundamental, sino que es uno de los fundamentos esenciales para construir un mundo pacífico, próspero y sostenible”.
Para conseguir la verdadera igualdad de género, es imprescindible eliminar todas las formas de discriminación que existen en el mundo por el mero hecho de ser mujer. Además, se fundamenta en que todos los seres humanos, independientemente de su género, deben poder acceder a las mismas oportunidades y condiciones, evitando tanto desigualdades sociales, como laborales o académicas. ¡El sesgo de género está presente en todos los ámbitos de la vida!
¿Qué son los roles de género?
Dentro del panorama de la desigualdad de género a nivel mundial, encontramos uno de los pilares que la sustentan: los roles de género. ¿Pero en qué consisten?
Los roles de género son el conjunto de comportamientos, actitudes y actividades que la sociedad considera apropiados para las personas según si son hombres y mujeres. Es decir, los estereotipos de género aplican ciertos comportamientos o acciones a las mujeres por el mero hecho de serlo; al tiempo que lo hacen con el género opuesto. ¿Quién podrá escucharte y darte cariño? ¡Una mujer! ¿Quién podrá ayudarte a hacer una mudanza? ¡Un hombre! Estos son algunos pequeños ejemplos de rol de género y cómo funcionan.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) los define como “comportamientos aprendidos en una sociedad, comunidad o grupo social determinado, que hacen que sus miembros estén condicionados para percibir como masculinas o femeninas ciertas actividades, tareas y responsabilidades”. Asimismo, hace hincapié en que la existencia de estereotipos de género conlleva a que las responsabilidades o acciones, dependiendo del género al que se asignen, son percibidas y valoradas de forma distinta. Estas son algunas características de los roles de género en la cultura de una sociedad.
Estos roles están profundamente arraigados en la cultura de cualquier país y, aunque pueden variar entre sociedades, siempre están presentes. En efecto, los roles de género en la sociedad siguen influyendo en la forma en que nos relacionamos, nos vestimos, trabajamos o educamos. Y… ¿tú ya has pensado en qué roles de género te has encontrado durante tu vida?
Ejemplos de roles de género
Aunque ya te hemos adelantado algunos ejemplos, a continuación, te mostraremos algunos más. De esta forma, podrás entender en qué consisten e identificar todos aquellos estereotipos que te rodean. ¡Veamos ejemplos!
- Las mujeres son mejores en el cuidado del hogar y la crianza de los hijos.
- Las mujeres deben ser más emotivas y maternales; los hombres, más racionales.
- Los hombres deben ser los principales proveedores económicos de la familia, mientras que las mujeres se quedan en casa.
- Los hombres no deben llorar en público, puesto que mostrarían debilidad o vulnerabilidad. Las mujeres pueden hacerlo sin problema, puesto que va mejor con su rol.
- Las mujeres deben tener siempre un aspecto físico impecable, yendo correctamente depiladas y maquilladas. Sin embargo, los hombres pueden mostrar barba y un aspecto más desaliñado.
- A la hora de estudiar, los hombres son mejores en carreras de ciencias exactas e ingenierías, mientras que las mujeres lo serán en humanidades, ciencias sociales y otras disciplinas relacionadas con el cuidado.

Estereotipos de roles de género
Historia de la igualdad de género y evolución del papel de la mujer
A lo largo de la historia, muchas mujeres se enfrentaron con determinación al rol clásico impuesto por la sociedad y desafiaron las normas establecidas. Sin embargo, no fue hasta el siglo XIX que este pensamiento alcanzó una relevancia colectiva y despertó la necesidad de lucha, marcando así el origen de la igualdad de género y su desarrollo a lo largo del tiempo. Esta evolución de la mujer en la historia ha permitido cuestionar los estereotipos impuestos y ha generado un profundo cambio de roles de género.
- Primera Convención de los Derechos de la Mujer. El encuentro, celebrado en Estados Unidos en 1848, fue impulsado por Lucretia Mott y Elizabeth Cady Stanton como protesta contra las leyes que silenciaban a las mujeres y les prohibían ocupar cargos públicos, votar o participar en reuniones políticas. El resultado fue lo que se conoce como la Declaración de Seneca Falls o Declaración de Sentimientos. Poco a poco, el movimiento germinó y se expandió por el mundo, y en 1893 Nueva Zelanda se convirtió en la primera nación en otorgar el derecho al sufragio a las mujeres.
- Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. El 18 de diciembre de 1979, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) aprobó este texto, que entró en vigor como tratado internacional en 1981. El documento aportó importantes elementos como la definición de la discriminación hacia la mujer, e incluyó acciones encaminadas a su eliminación en diferentes estructuras sociales.
- Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer. El encuentro, que tuvo lugar en Beijing en 1995, trascendió gracias a la “Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing”. Dicha Declaración estableció medidas y objetivos para impulsar el progreso de las mujeres en 12 áreas fundamentales. Además, se reconoció que toda la estructura de la sociedad y las relaciones entre los hombres y las mujeres en su interior tenían que ser reevaluadas.
- Agenda 2030. En 2015, todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas aprobaron 17 Objetivos como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Específicamente, el Objetivo número 5 establece metas concretas para lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas. Este compromiso mundial subraya la importancia de abordar las disparidades de género en diversas áreas, desde la educación hasta la participación política y económica.
- Movimiento #MeToo. Este movimiento ganó visibilidad en 2017 como una forma de romper el silencio que rodeaba al acoso sexual. Se convirtió en un llamado a la rendición de cuentas, inspirando un diálogo crítico sobre la cultura del silencio y la necesidad imperante de un cambio cultural hacia la igualdad y el respeto. El feminismo actual encuentra en este tipo de iniciativas una expresión global de resistencia y transformación social.
Revalorización de los roles de género
¿Tú consideras que los roles de género deberían seguir existiendo? ¿Te identificas plenamente con todo aquello que, socialmente, se le asigna como correcto a tu sexo? Entonces… ¿por qué no damos el paso y apostamos por la revalorización de los roles de género? ¡Te contamos de qué se trata!
La revalorización de los roles de género implica cuestionar y modificar las expectativas tradicionales asociadas a los géneros. Es decir, cuestionarnos si, realmente, todo aquello que se les asigna a los hombres por el mero hecho de serlo es correcto, y lo mismo en el caso de las mujeres.
Este proceso es fundamental para promover la equidad y eliminar los sesgos de género que perpetúan la desigualdad de género en nuestra sociedad. En este sentido, hay mucho trabajo por delante y, sin duda, la educación juega un papel crucial en este cambio. Educar en igualdad de género a los más jóvenes es primordial para acabar con los estereotipos que se nos han impuesto desde la infancia.
Estrategias para revalorizar los roles de género
Pero… ¿qué estrategias existen para revalorizar los roles de género? Pues bien, dependiendo del rol al que hagamos alusión, estas estrategias pueden variar. A continuación, te mostramos algunas de las más efectivas.
- Concienciar sobre el sexismo: Uno de los pasos más importantes es el de cuestionarnos nosotros mismos -y hacer cuestionarse a los demás- si, realmente, consideramos que el sexismo existe y en qué áreas nos lo encontramos.
- Educación inclusiva: Incorporar en el aula temas sobre igualdad de género, derechos humanos y violencia de género para sensibilizar a los estudiantes desde los primeros niveles escolares.
- Promoción de modelos de género diversos: También es importante mostrar a hombres y mujeres en roles “que no les pertenecen socialmente” para romper con los estereotipos.
- Políticas de igualdad: A nivel político, es primordial implementar políticas que promuevan la equidad en el trabajo, medidas contra el hostigamiento laboral y el acoso sexual.
Impacto de los roles de género en la elección académica
Los roles de género tienen un impacto significativo en la elección académica y profesional de los individuos. Como hemos mencionado antes, históricamente han existido tipos de estudios y formaciones que se relacionaban con el género femenino, como la enfermería o las ciencias sociales; mientras que otros como las matemáticas, la física o las ingenierías, se atribuían a los hombres.
Por ello, desde una edad temprana, los estereotipos de género pueden influir en las materias que los niños y niñas eligen estudiar, así como en sus aspiraciones profesionales. Sin duda, queda en manos de padres, madres y centros educativos terminar con ello.
Efectos negativos de los estereotipos de género en la educación
Los estereotipos de género, por lo tanto, tienen graves efectos negativos en el sistema educativo y el panorama laboral de los países. Por ejemplo, encontramos una gran subrepresentación femenina en áreas del conocimiento tan importantes para una sociedad como la ingeniería, las ciencias exactas y relacionadas. Esto conlleva que, posteriormente, en el mercado laboral, no se encuentren ciertos perfiles para ocupar puestos de trabajo en estas áreas.
Asimismo, otro de los efectos negativos es que, en muchas ocasiones, las mujeres tienden a sentirse poco valoradas e incluso pueden llegar a percibirse a sí mismas como no aptas para ocupar altos puestos directivos o roles de liderazgo en el sector empresarial.
Ejemplos de estrategias para mitigar el impacto de los roles de género en la educación
Pero siempre hay una solución. Pese a que se trata de un tema complejo, con una posible solución a medio plazo, existen estrategias para mitigar el impacto de los roles de género en la educación. Todo variará dependiendo del rol al que nos refiramos, así como de la situación particular de cada uno/a, pero algunos ejemplos son los siguientes:
- Mentoría y apoyo: Crear programas de mentoría para impulsar a las niñas y mujeres jóvenes a estudiar carreras tradicionalmente consideradas de hombres, como las ingenierías; y a los hombres a entrar en campos dominados por mujeres, como la enfermería o la educación.
- Formación para docentes: Una solución fundamental es formar y concienciar a los docentes para que sean conscientes de los sesgos de género y los eviten en su enseñanza.
- Campañas de concienciación escolares, tanto para padres/madres como para el alumnado: Implementar campañas dentro de las escuelas que promuevan la igualdad de género y desafíen los estereotipos.
La transformación de los roles de género es esencial para alcanzar la igualdad de género real y una sociedad más justa para todos/as. Y esto es imposible sin una educación adecuada. Esta juega un papel fundamental en este proceso, ya que permite desafiar y cambiar las percepciones tradicionales desde una edad temprana. ¡Ayuda a que los propios niños/as no se perciban a sí mismos dentro de esos roles!
Y tú, ¿también luchas por una sociedad más justa? La evolución social de la mujer es resultado de múltiples conquistas colectivas, pero aún queda mucho por avanzar.
También puedes leer sobre los siguientes temas:

