El Primer Congreso Feminista en México se celebró en Mérida, Yucatán. La inauguración fue el 13 de enero de 1916 y las sesiones concluyeron el día 16. Tuvo sede en el Teatro Peón Contreras y reunió a cientos de maestras y delegadas de distintas localidades.
Recordarlo a su vez permite reconocer la fuerza de quienes abrieron la ruta hacia una educación más justa, una participación política más amplia y una sociedad más inclusiva.


Antecedentes históricos del movimiento feminista mexicano
Aunque el hito de 1916 suele identificarse como punto de arranque del feminismo organizado a escala nacional, lo cierto es que existían antecedentes notables.
En la península de Yucatán destacaron las escuelas laicas y los círculos pedagógicos impulsados desde finales del siglo XIX por maestras como Rita Cetina Gutiérrez.
De igual forma, el contexto revolucionario que comprendió desde 1910 a 1917, así como las reformas modernizadoras en Yucatán, abrieron una ventana para discutir educación, ciudadanía y derechos políticos de las mujeres.
La Secretaría de Relaciones Exteriores ha señalado que la convocatoria del congreso fue emitida el 28 de octubre de 1915 y que la sede sería el Teatro Peón Contreras de Mérida.
En ese clima, el Primer Congreso Feminista colocó en el primer plano interrogantes cruciales como la igualdad civil y la participación pública de las mujeres.

Principales organizadoras y participantes del Congreso
El encuentro fue convocado por el gobierno de Yucatán y organizado por un comité de maestras y activistas.
De este modo, entre las figuras más citadas están la presidenta de la comisión organizadora, Consuelo Zavala Castillo, al igual que Elvia Carrillo Puerto, Raquel Dzib Cicero, Rosa Torre González, Beatriz Peniche de Ponce y Dominga Canto Pastrana.
Los estudios históricos de la UNAM documentan la integración de comisiones, las votaciones y la presidencia de las sesiones, ofreciendo una crónica minuciosa del formato de trabajo y del debate parlamentario.
Asimismo, la oradora Hermila Galindo envió su ponencia “La mujer en el porvenir”, una pieza que alentó la discusión sobre ciudadanía y educación sexual.




Contribuciones relevantes del Primer Congreso Feminista en México
Con relación a qué buscaban las feministas mexicanas en el Primer Congreso Feminista de México, la aportación de este encuentro fue publicitar y sistematizar un conjunto de demandas que ya circulaban en la prensa y en las ligas femeniles.
Entre los principales, hay que mencionar la educación laica y científica para niñas, igualdad de oportunidades docentes, derecho a votar y ser votadas en el ámbito municipal y el reconocimiento de la ciudadanía plena de las mujeres.
De la misma manera, impulsó la noción de organización permanente como ligas, comités y congresos subsecuentes como una vía para sostener el esfuerzo y dar seguimiento a acuerdos.
Temas que se discutieron en el Primer Congreso Feminista en Mérida de México
Los debates se ordenaron mediante comisiones y preguntas guía. Entre los ejes más citados, podemos mencionar los siguientes:
- Sufragio femenino en elecciones municipales, estipulando conveniencia, tiempos y requisitos.
- Educación de las niñas en condiciones de igualdad con los varones y profesionalización del magisterio femenino.
- Moral social y educación sexual, indicando la pertinencia de su enseñanza en la escuela, enfoque y materiales.
- Participación pública de las mujeres con base en posibilidades, límites legales y reformas necesarias.
Línea de tiempo del Primer Congreso Feminista (México)
Contexto del congreso
El Primer Congreso Feminista tomó forma en Yucatán cuando la reforma educativa y el clima revolucionario abrieron una conversación pública sobre igualdad civil. Su ideario unió educación científica para niñas, acceso al trabajo digno, autonomía económica y participación política, en especial el voto municipal.
El impulso gubernamental facilitó la convocatoria, pero la iniciativa descansó en maestras, comités y redes que sostuvieron la organización. Consuelo Zavala, Elvia Carrillo Puerto, Rosa Torre y Raquel Dzib condujeron comisiones; Hermila Galindo tensó debates. Las discusiones dejaron acuerdos, ligas y presión legal, con reformas locales que legitimaron una agenda pública.
Escuelas laicas y redes
1870–1900Maestras como Rita Cetina impulsan escuelas laicas y círculos pedagógicos. Ese trabajo crea liderazgos, fortalece prensa y teje solidaridad regional, base para articular demandas feministas de alcance nacional más tarde.
Revolución y oportunidad
1910–1915La Revolución reordena ideas sobre derechos y ciudadanía. En Yucatán, reformas modernizadoras abren debate público sobre trabajo, escuela y legalidad. El movimiento gana voz y busca reglas claras para todas.
Convocatoria oficial
28 Oct 1915El 28 de octubre de 1915, el gobierno convoca el congreso y fija ejes. La comisión organizadora, con Consuelo Zavala, define comisiones, preguntas guía y un formato de votación común.
Congreso en Mérida
13–16 Ene 1916Del 13 al 16 de enero de 1916, Mérida reúne maestras y delegadas en el Teatro Peón Contreras. Elvia Carrillo Puerto y otras líderes sostienen agenda pública y debate ordenado.
Debates y proyección
1916–1924Entre 1916 y 1924, la ponencia de Hermila Galindo afila el debate sobre educación sexual y ciudadanía. Ligas y reformas locales mantienen presión política y legitiman cambios en la agenda.
Consecuencias históricas del Primer Congreso Feminista mexicano
Las principales consecuencias históricas del Primer Congreso Feminista mexicano son las siguientes:
Impacto en el movimiento feminista nacional
El congreso de Mérida visibilizó a líderes y colectivos femeniles, y ofreció una plataforma articuladora que inspiró ligas y congresos posteriores.
Aunque el sufragio nacional tardaría décadas (1953), en el corto plazo Yucatán avanzó con medidas pioneras y con nombramientos de mujeres en cargos públicos a nivel municipal, además de abrir puertas a campañas de alfabetización con mayor circulación femenina.
El Museo Legislativo subraya su valor como antecedente en la lucha por los derechos políticos de las mujeres en México.
Legado histórico
El legado se aprecia en 3 planos, los cuales fueron el imaginario público, al instalar la figura de la ciudadana con derechos y deberes; institucional, al dejar huella en la agenda educativa y en el debate legislativo; y organizacional, al consolidar la idea de ligas y congresos femeniles como método.
En el ámbito yucateco, el Archivo General del Estado documenta reformas y acciones de la época 1915–1924 vinculadas con mayor autonomía civil y educativa de las mujeres, lo que ayuda a medir efectos concretos dentro del estado.
Las mujeres construyen hoy la ciencia. Lee más sobre los siguientes eventos:

El Primer Congreso Feminista en México constituye un legado histórico que marcó el rumbo del movimiento nacional
Recordar el Primer Congreso Feminista de Yucatán de 1916 es entender cómo se sembró, hace más de un siglo, un proyecto de ciudadanía para las mujeres mexicanas basado en educación en igualdad, participación pública y organización sostenida.
Este no solo fue un acontecimiento pionero, sino también un legado histórico que trazó el camino hacia la construcción de un movimiento nacional en favor de la igualdad. Su impacto trascendió el momento en que se celebró, sembrando las bases para el reconocimiento de los derechos de las mujeres y la transformación social del país.

