Tiempo de baja laboral por edema óseo: duración, gestión y vuelta al trabajo

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Resumir con:

El edema óseo puede provocar bajas laborales de duración muy variable según la zona afectada, la gravedad, la causa y las exigencias del puesto. La recuperación suele requerir semanas o meses e incluye seguimiento médico, gestión de la incapacidad temporal, tratamiento, adaptación de la actividad y reincorporación progresiva.

El tiempo de baja laboral por edema óseo no es igual en todos los casos. La localización de la lesión, su causa, la intensidad de los síntomas y, sobre todo, las exigencias físicas del puesto de trabajo pueden modificar de forma considerable el momento en el que una persona está preparada para reincorporarse a sus labores. Por ello, aunque es posible hablar de plazos orientativos, no existe un número de días aplicable automáticamente a todas las personas con este diagnóstico.

Como referencia general, la recuperación funcional puede requerir desde varias semanas hasta varios meses. En determinados cuadros clínicos, puede manejarse un horizonte aproximado de uno a seis meses, mientras que las lesiones complejas pueden necesitar más tiempo. Además, no hay que confundir cuánto tarda en desaparecer completamente un edema en una resonancia con cuánto dura la baja laboral por edema óseo: una persona puede recuperar suficiente capacidad funcional para trabajar antes de que la imagen radiológica se haya normalizado por completo.

Key points
  • La duración de la baja no coincide necesariamente con la curación completa del edema. La reincorporación depende de recuperar una capacidad funcional suficiente para las tareas del puesto, aunque todavía existan hallazgos en la resonancia.
  • La zona afectada y el tipo de trabajo condicionan especialmente los plazos. Una lesión en rodilla, tobillo, pie o cadera puede tener consecuencias laborales muy distintas en un puesto sedentario y en otro que exige caminar, permanecer de pie o cargar peso.
  • Los tiempos disponibles son orientativos, no plazos automáticos de baja. El INSS valora el diagnóstico concreto junto con factores individuales y laborales, y su manual no establece una duración específica para el edema óseo como diagnóstico genérico

¡Importante! Los plazos recogidos en este artículo son orientativos y no sustituyen la valoración médica individual. La causa del edema, la existencia de una fractura subcondral u otra lesión asociada y el tipo de trabajo pueden cambiar sustancialmente el pronóstico. [Contenido revisado conforme a la normativa vigente en septiembre de 2026]

¿Qué es un edema óseo y por qué genera baja laboral?

El edema óseo, también denominado edema de médula ósea, es un hallazgo que suele observarse mediante resonancia magnética y que refleja un aumento de líquido en el interior del tejido óseo. Puede aparecer después de un traumatismo, por sobrecarga mecánica o asociado a distintas enfermedades y lesiones de la articulación.

No todos los edemas provocan incapacidad para trabajar. Sin embargo, cuando producen dolor al apoyar, inflamación, limitación de la movilidad o pérdida de capacidad para caminar, permanecer de pie o realizar esfuerzos, pueden justificar una situación de incapacidad temporal hasta recuperar una funcionalidad suficiente para el puesto habitual.

¿Dónde puede aparecer un edema óseo?
La localización ayuda a entender qué movimientos pueden verse afectados. Relacionar la zona con su función resulta más útil que asociarla directamente con un plazo de recuperación.
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1 Hombro Puede influir en alcanzar, elevar el brazo o trabajar por encima de la cabeza.
2 Muñeca Puede afectar al agarre, la manipulación y determinadas tareas manuales.
3 Cadera Puede repercutir en la marcha, el apoyo y algunos cambios de postura.
4 Rodilla Puede limitar flexión, escaleras, apoyo o permanencia prolongada de pie.
5 Tobillo Puede modificar la estabilidad, el apoyo y la forma de caminar.
6 Pie Puede repercutir directamente en la carga que recibe el miembro al caminar.
Una misma zona no implica una misma limitación: la repercusión funcional depende de la lesión concreta, los síntomas y las actividades que deban realizarse.

Causas más frecuentes: sobrecarga mecánica, actividad física, traumatismo o artrosis

La causa es relevante tanto desde el punto de vista médico como laboral. Un edema óseo puede estar relacionado con situaciones muy diferentes:

  • Sobrecarga mecánica: Aparece cuando el hueso soporta cargas repetitivas superiores a las que puede tolerar en ese momento.
  • Actividad física: Corredores y personas que practican deportes de impacto pueden desarrollar lesiones por sobreuso, especialmente si aumentan bruscamente la intensidad del entrenamiento.
  • Traumatismos: Una caída, un golpe o una torsión articular pueden provocar edema de médula ósea incluso aunque inicialmente no se observe una fractura convencional.
  • Artrosis y procesos degenerativos: Los cambios en el cartílago y en el hueso subcondral pueden acompañarse de edema óseo, especialmente en articulaciones de carga como la rodilla o la cadera. En este último caso, además del edema, debe valorarse la enfermedad articular de base.

¿Cuánto dura la baja laboral por edema óseo? Rangos generales

Como hemos adelantado, no existe un plazo único para determinar la duración de la baja laboral por edema óseo. Como referencia práctica, numerosos cuadros se mueven en un intervalo de varios meses y puede utilizarse un rango general aproximado de uno a seis meses, siempre entendido como una orientación y no como un plazo médico o administrativo obligatorio.

Los edemas traumáticos aislados pueden evolucionar favorablemente en unos pocos meses, mientras que los síndromes de edema de médula ósea, las fracturas subcondrales, las lesiones degenerativas avanzadas o determinados problemas de cadera pueden tener una evolución más prolongada. Por tanto, el alta médica no depende simplemente de que haya transcurrido un número concreto de semanas, sino de la recuperación de la capacidad necesaria para desempeñar el trabajo habitual.

Ten en cuenta además que la recuperación clínica y la recuperación laboral no siempre son simultáneas:

Dos recuperaciones que conviene distinguir
La evolución de la lesión y la capacidad para desempeñar un puesto pueden avanzar a ritmos distintos.
Recuperación clínica
1 Síntomas Dolor, molestias o inflamación.
2 Movimiento Qué gestos vuelven a tolerarse.
3 Carga cotidiana Caminar, apoyar o moverse.
4 Evolución Valoración clínica y seguimiento.
Recuperación laboral
1 Tareas clave Qué exige realmente el puesto.
2 Tolerancia Qué tareas pueden realizarse.
3 Ajustes Qué demandas pueden modificarse.
4 Capacidad Función suficiente para el puesto.
Información útil para una revisión: anotar qué actividad provoca molestias, cuánto tiempo puede mantenerse y qué tareas concretas siguen resultando difíciles aporta más contexto que indicar únicamente si “duele más o menos”.

¿Qué dice el Manual de Tiempos Óptimos del INSS?

El Manual de Tiempos Óptimos de Incapacidad Temporal del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) sirve como instrumento de orientación para los profesionales encargados de estimar la duración de los procesos de incapacidad temporal.

El manual no recoge de forma literal un tiempo estándar específico para el diagnóstico genérico de “edema óseo”. Sí contempla diagnósticos que pueden guardar relación con determinados casos, como las fracturas por estrés: para la fractura por estrés de localización no especificada y para la localizada en tobillo, pie y dedos se establece un tiempo estándar de 60 días.

Esto no significa que todo edema óseo pueda considerarse una fractura por estrés ni que una baja deba durar exactamente 60 días. El propio INSS plantea una valoración individualizada mediante factores como el diagnóstico concreto, la edad, el sexo, la ocupación y la presencia de otros problemas de salud.

ADVERTENCIA
  • Los rangos de semanas o meses no deben utilizarse como criterio aislado para decidir cuándo corresponde el alta o prolongar una baja. Son referencias generales.

Duración de la baja laboral por edema óseo según la zona afectada

En cuanto a la duración de la baja laboral, debes tener en cuenta que la localización de la lesión influye especialmente cuando el trabajo obliga a cargar peso, permanecer de pie o desplazarse de forma continua.

Los siguientes rangos son únicamente una referencia orientativa y pueden acortarse o prolongarse según la causa, la gravedad de la lesión y las necesidades funcionales del puesto.

Zona afectadaReferencia orientativa¿Qué puede prolongar la baja?
RodillaAlrededor de 3 meses o másDolor al apoyo, fractura subcondral, artrosis, trabajo de pie o con cargas
TobilloAproximadamente 2-4 mesesDificultad para caminar, lesión asociada, sobrecarga repetitiva
PieAproximadamente 2-4 mesesLocalización en zonas de carga, fractura por estrés, trabajo con desplazamientos
CaderaEn torno a 3-4 meses como referencia inicialFractura subcondral, artrosis, alteraciones estructurales o evolución prolongada

Estos intervalos no son un baremo oficial del INSS. Algunos pacientes pueden reincorporarse antes y otros necesitan bastante más tiempo.

RECUERDA
  • Una misma localización no implica siempre el mismo tiempo de recuperación. La presencia de fracturas asociadas, artrosis, dolor al apoyo o dificultades para caminar puede modificar de forma importante cualquier estimación inicial.

Baja laboral por edema óseo en la rodilla

El tiempo de baja laboral por edema óseo en la rodilla depende de la estructura afectada y del origen del edema. En una persona que trabaja sentada, la recuperación funcional necesaria para volver al puesto puede alcanzarse antes que en alguien que pasa toda la jornada caminando, subiendo escaleras, arrodillándose o transportando peso.

Como orientación, puede plantearse un horizonte de unos tres meses o más en cuadros sintomáticos que afecten a la carga, aunque no debe interpretarse como un mínimo obligatorio. La presencia de una fractura subcondral, artrosis avanzada u otra lesión asociada puede prolongar la recuperación.

También es importante diferenciar la recuperación clínica de la radiológica. Que una resonancia siga mostrando cierto edema óseo en la rodilla no significa por sí solo que la lesión “no se cure” ni impide automáticamente recuperar la capacidad laboral. La evolución de los síntomas, la exploración médica y las demandas del puesto tienen un peso fundamental.

Baja laboral por edema óseo en el tobillo y el pie

El tiempo de baja laboral por edema óseo en el tobillo suele estar muy condicionado por la posibilidad de apoyar y caminar con normalidad. Algo similar sucede con el tiempo de baja laboral por edema óseo en el pie, especialmente cuando el área afectada recibe carga directa en cada paso.

Como referencia orientativa puede hablarse de unos dos a cuatro meses en determinados cuadros no complicados, aunque las lesiones por estrés, las fracturas asociadas o los trabajos con largas jornadas de pie pueden requerir más tiempo.

La vuelta a ejercicios para el pie o el tobillo debe ser progresiva. No conviene interpretar la disminución del dolor como una señal automática para volver a correr, saltar o realizar esfuerzos de impacto.

Baja laboral por edema óseo en la cadera y otras localizaciones

En el edema óseo de cadera, un periodo de tres o cuatro meses puede utilizarse como referencia inicial en algunos casos, pero su evolución es especialmente variable. Determinados síndromes de edema de médula ósea de la cadera pueden mantenerse durante más tiempo y deben diferenciarse de problemas como una fractura subcondral o una osteonecrosis.

También pueden aparecer edemas en hombro, muñeca u otras zonas. En esos casos se aplica la misma lógica: lo que determina la capacidad laboral no es únicamente la imagen de resonancia, sino la combinación de diagnóstico, dolor, movilidad, fuerza y tareas concretas que exige la profesión.

Factores que determinan la duración de la baja

Dos trabajadores con un edema aparentemente similar pueden tener un tiempo de recuperación laboral por edema óseo muy diferente. Entre los factores que más influyen destacan:

  • Gravedad: no es lo mismo un edema aislado que uno asociado a una fractura por estrés, una fractura subcondral o daño articular relevante.
  • Causa: un edema traumático puede evolucionar de forma distinta a uno relacionado con sobrecarga mecánica, actividad física repetitiva o artrosis.
  • Zona afectada: rodilla, tobillo, pie y cadera soportan peso y pueden limitar especialmente los trabajos que exigen caminar o permanecer de pie.
  • Edad y situación clínica: la capacidad de recuperación y la presencia de otras patologías pueden modificar los plazos.
  • Profesión: la exigencia funcional necesaria para volver a una oficina es diferente de la requerida para construcción, hostelería, industria, reparto o trabajos sanitarios físicamente exigentes.

Por eso, al hablar del tiempo de baja por edema óseo según su gravedad, resulta más útil valorar qué actividades puede realizar la persona de forma segura que fijarse únicamente en una fecha estimada.

Duración según el tipo de trabajo: puesto sedentario o esfuerzo físico

El puesto de trabajo puede cambiar de forma decisiva el momento de la reincorporación.

En un empleo predominantemente sedentario, con posibilidad de sentarse, cambiar de postura y evitar desplazamientos, una persona con buena evolución podría recuperar antes la capacidad laboral. Aun así, un edema en cadera, pelvis o columna puede dificultar también permanecer sentado durante muchas horas.

Por el contrario, los trabajos con bipedestación prolongada, desplazamientos continuos, escaleras, manipulación de cargas o movimientos repetitivos requieren una recuperación funcional mayor. Un edema de rodilla, tobillo o pie puede ser compatible con determinadas actividades cotidianas y seguir siendo incompatible con una jornada física de ocho horas.

Las adaptaciones del puesto o el teletrabajo pueden facilitar la vuelta después del alta cuando sean viables y se acuerden con la empresa. No obstante, estar de baja por incapacidad temporal no equivale a poder trabajar parcialmente desde casa: cualquier fórmula de reincorporación debe respetar la situación administrativa y las indicaciones médicas aplicables.

Accidente de trabajo, enfermedad profesional o contingencia común: por qué cambia todo

La incapacidad temporal puede derivar de una contingencia común —por ejemplo, una enfermedad común o un accidente no laboral— o de una contingencia profesional, como un accidente de trabajo o una enfermedad profesional reconocida como tal.

La diferencia importa porque puede modificar quién se encarga de la gestión y asistencia, el régimen económico aplicable y la intervención de la mutua. Que un edema aparezca después de una sobrecarga no significa automáticamente que tenga origen profesional: deben analizarse las circunstancias concretas en las que apareció y su relación con el trabajo.

¿A quién acudir durante una baja laboral?
No todas las dudas se resuelven en el mismo sitio. Identificar primero qué tipo de cuestión existe ayuda a encontrar el interlocutor adecuado.
¿Tengo dudas sobre mi evolución?

Dolor, movilidad, apoyo, actividad física o cambios en las limitaciones desde la última revisión.

Punto de partida Equipo médico
¿Existe una discrepancia sobre el origen?

Por ejemplo, cuando existe desacuerdo sobre si el proceso deriva de una contingencia común o profesional.

Según el caso y el procedimiento Mutua / INSS
¿Me preocupa la vuelta al puesto?

Riesgos del trabajo, tareas especialmente exigentes o posibles medidas relacionadas con el puesto.

Contexto laboral Empresa + prevención
¿Y el INSS? Interviene en determinadas decisiones y procedimientos relacionados con la incapacidad temporal, de acuerdo con sus competencias y con la fase en la que se encuentre el proceso.
El organismo competente puede variar según la contingencia, el momento del proceso y las circunstancias concretas.

Cómo se determina la contingencia y qué hacer si no estás de acuerdo

Si existe discrepancia sobre si el proceso deriva de una causa común o profesional, puede solicitarse al INSS un procedimiento de determinación de contingencias. Este procedimiento puede iniciarse, entre otros supuestos, a instancia de la propia persona trabajadora o de su representante.

Conviene aportar la documentación médica disponible y, cuando el posible origen sea laboral, toda la información que permita acreditar cómo se produjo la lesión y cuáles eran las tareas realizadas.

La incapacidad temporal por enfermedad o accidente tiene, con carácter general, una duración máxima de 365 días, prorrogables hasta otros 180 días cuando se prevea una posible recuperación durante ese periodo. A partir de los 365 días, el control pasa al INSS.

¿Cuánto se cobra durante la baja laboral?

La cuantía depende del origen de la incapacidad temporal y de la base reguladora de la persona trabajadora.

  • Enfermedad común o accidente no laboral: Con carácter general, la prestación es del 60% de la base reguladora desde el cuarto día hasta el vigésimo inclusive y del 75% a partir del día 21.
  • Accidente de trabajo o enfermedad profesional: Con carácter general, corresponde el 75% de la base reguladora desde el día siguiente al de la baja.

Los convenios colectivos pueden establecer mejoras o complementos que eleven estas cantidades, por lo que es recomendable revisar el convenio aplicable.

Cómo gestionar la baja laboral paso a paso

Si te han dado la baja laboral por edema óseo y no sabes cómo debes realizar la gestión, aquí te dejamos el paso a paso:

  1. Valoración médica. El profesional sanitario determina si la lesión impide desarrollar temporalmente el trabajo habitual y, si procede, emite el parte de baja.
  2. Comunicación de la baja. Desde abril de 2023, el trabajador recibe una copia de su parte médico y no tiene que entregar a la empresa la antigua copia en papel dentro de un plazo de tres días. El INSS comunica electrónicamente a la empresa los datos administrativos correspondientes.
  3. Revisiones y partes de confirmación. El médico fija las revisiones en función de la duración estimada del proceso y emite los partes de confirmación cuando corresponda.
  4. Seguimiento. Dependiendo de la contingencia, pueden intervenir el Servicio Público de Salud, la mutua y el INSS.
  5. Alta médica. Se emite cuando se considera recuperada una capacidad suficiente para volver al trabajo, aunque pueda continuar existiendo tratamiento, rehabilitación o algún hallazgo en las pruebas de imagen.

La regulación de este procedimiento puede consultarse en el Real Decreto 625/2014 y sus modificaciones posteriores.

Cuidados durante la baja: tratamiento, reposo activo y ejercicio

El tratamiento depende de la causa del edema. El objetivo no consiste simplemente en “hacer desaparecer” una imagen de resonancia, sino en tratar la lesión responsable, controlar el dolor y recuperar progresivamente la función.

Según el caso, el profesional sanitario puede indicar una combinación de reducción o modificación de la carga, fisioterapia, analgesia y ejercicios de movilidad o fortalecimiento. En determinadas lesiones puede ser necesario limitar temporalmente el apoyo mediante muletas u otros sistemas de descarga.

La magnetoterapia se utiliza en algunos contextos como complemento dentro de programas de rehabilitación, pero no debe considerarse un tratamiento único ni existe un número universal de sesiones válido para todos los edemas óseos. La indicación y la duración deben individualizarse.

¿Se puede hacer ejercicio con edema óseo? ¿Y andar o ir en bici?

Depende del origen y la gravedad de la lesión. No existe una regla que permita afirmar que siempre se puede caminar, montar en bicicleta o hacer ejercicio con un edema óseo.

En algunos casos, el médico o fisioterapeuta puede autorizar actividades de bajo impacto y ejercicios adaptados. En otros, especialmente si existe una lesión por sobrecarga o una fractura por estrés, puede ser necesario reducir considerablemente el apoyo durante un periodo determinado.

  • Andar con edema óseo: puede estar permitido si la lesión y los síntomas lo permiten, pero algunas patologías requieren descarga parcial o completa.
  • Bicicleta: puede ser una alternativa de menor impacto en determinados pacientes, aunque sigue generando carga y movimiento en rodilla, cadera, tobillo y pie.
  • Ejercicio de fuerza: debe adaptarse para no aumentar las cargas sobre la zona lesionada.
  • Correr y saltar: suelen requerir una recuperación funcional mayor antes de reintroducirse.

La pauta adecuada debe establecerla el profesional que conoce el diagnóstico exacto. Especialmente en lesiones por estrés, continuar aumentando la carga pese al dolor puede retrasar la recuperación.

Cómo volver al trabajo: reincorporación progresiva y adaptaciones del puesto

La vuelta al trabajo después de un edema óseo debería basarse en la capacidad funcional y en las tareas reales del puesto. Tras el alta, algunas personas pueden beneficiarse de adaptaciones temporales que reduzcan el riesgo de sobrecargar nuevamente la zona lesionada.

Entre las medidas que pueden estudiarse con la empresa y el servicio de prevención se encuentran:

  • Reducir temporalmente las tareas que impliquen cargar peso.
  • Alternar periodos sentado y de pie.
  • Incorporar pausas para cambiar de postura.
  • Evitar desplazamientos innecesarios o escaleras cuando sea posible.
  • Facilitar la elevación del miembro afectado si está indicada.
  • Utilizar teletrabajo en los puestos en los que resulte viable, una vez que la situación laboral y médica lo permita.
Así se aplica en el día a día
  • La evolución puede valorarse con actividades similares a las que exige el puesto. Caminar durante cierto tiempo, permanecer sentado o de pie, subir escaleras o realizar movimientos habituales permite identificar qué tareas siguen generando limitaciones y aportar información útil en las revisiones médicas.

Una reincorporación satisfactoria no exige necesariamente que la resonancia sea completamente normal. Lo importante es que la persona haya recuperado la función necesaria para realizar sus tareas sin exponer la lesión a una carga incompatible con su evolución.

Preguntas frecuentes sobre el tiempo de baja laboral por edema óseo

¿Es grave un edema óseo?

No necesariamente. El edema óseo es un hallazgo que puede aparecer por causas muy diferentes, desde un traumatismo que evoluciona favorablemente hasta lesiones que requieren un seguimiento más estrecho. Su importancia depende del origen, la zona afectada, los síntomas y la existencia de alteraciones asociadas, como una fractura subcondral.

¿Cuánto tarda en curarse por completo un edema óseo?

Puede necesitar varios meses y el tiempo radiológico no siempre coincide con el tiempo de recuperación funcional. En determinados cuadros el dolor y la capacidad para realizar actividades mejoran antes de que el edema haya desaparecido totalmente en la resonancia. Por eso, cuánto tarda en curarse un edema óseo y cuánto dura la baja laboral son preguntas diferentes.

¿Cuánto tiempo se puede estar de baja por artrosis?

No existe una duración específica aplicable a todos los casos de artrosis. La baja se mantiene mientras la limitación funcional impida desarrollar el trabajo y exista indicación médica de incapacidad temporal. Con carácter general, la IT por enfermedad o accidente puede alcanzar 365 días y prorrogarse hasta otros 180 en los supuestos previstos legalmente. Puedes ampliar información en nuestro artículo sobre trabajar con artrosis.

¿Se puede trabajar con un edema óseo?

Sí, en algunos casos. Un edema pequeño o con escasa repercusión funcional puede ser compatible con determinados trabajos, especialmente cuando no requieren carga física. En cambio, si el dolor impide caminar, mantenerse de pie, utilizar correctamente una extremidad o realizar las tareas esenciales del puesto, puede ser necesaria una baja laboral.

¿Se puede recaer y volver a coger la baja después de reincorporarse?

Sí, puede producirse una nueva baja si reaparecen los síntomas y existe nuevamente una incapacidad para trabajar. A efectos de Seguridad Social, una nueva baja por la misma o similar patología dentro de los 180 días naturales siguientes al alta puede considerarse una recaída dentro del mismo proceso a efectos del cómputo de duración.
Cuando el alta anterior ha sido emitida por el INSS en ejercicio de sus competencias, existen reglas específicas sobre quién puede emitir una nueva baja por la misma o similar patología durante los 180 días siguientes.

¿Cuántas sesiones de magnetoterapia se necesitan para un edema óseo?

No existe un número estándar de sesiones que pueda recomendarse para todos los pacientes. La magnetoterapia puede utilizarse como complemento en determinados programas de rehabilitación, pero el tratamiento debe ajustarse al diagnóstico, a la evolución y a las indicaciones del profesional sanitario.

¿El edema que aparece en la resonancia tiene que desaparecer antes de volver a trabajar?

No necesariamente. La imagen radiológica y la recuperación funcional no siempre evolucionan al mismo ritmo. El alta se basa en la valoración médica de la capacidad para desempeñar el trabajo habitual, no únicamente en la desaparición completa del edema en una resonancia.

En conclusión, el tiempo de baja laboral por edema óseo debe individualizarse en todos los casos, por lo que no existe un periodo específico. Los rangos de varios meses sirven para orientarse, pero la zona afectada, la causa de la lesión, la gravedad, la evolución clínica y las exigencias del puesto son los factores que realmente determinan cuándo puede producirse una vuelta segura al trabajo.

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