Lista de cosas que hacer en verano para ganar experiencia laboral

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El verano suele asociarse con descanso, viajes y desconexión. Y tiene sentido que sea así. Pero también puede ser un buen momento para probar cosas nuevas, acercarte al mundo laboral y empezar a construir experiencia sin la presión del resto del año. No se trata de convertir las vacaciones en una agenda imposible, sino de elegir alguna actividad que te permita aprender haciendo y que después puedas explicar en tu CV, en LinkedIn o en una entrevista.

Esta lista de cosas que hacer en verano para ganar experiencia laboral está pensada para quienes están empezando, tienen poca experiencia o quieren acercarse a un sector concreto antes de tomar decisiones académicas o profesionales. Porque ganar experiencia no siempre significa conseguir el trabajo ideal a la primera: a veces empieza por colaborar, practicar, asumir pequeñas responsabilidades y dejar constancia de lo aprendido.

¿Por qué el verano puede ayudarte a ganar experiencia laboral?

Los meses de verano ofrecen algo que durante el curso o la rutina laboral no siempre sobra: margen. Hay más tiempo para explorar opciones, probar actividades, contactar con personas o buscar oportunidades laborales temporales que encajen, aunque sea parcialmente, con tus intereses.

También es una etapa útil para equivocarse con menos presión. Quizá todavía no tienes claro qué sector te atrae, qué tipo de tareas se te dan bien o en qué entorno te gustaría trabajar. Una experiencia breve puede ayudarte a descubrir mucho: cómo funcionas en equipo, qué habilidades necesitas reforzar, qué actividades te motivan y qué caminos prefieres descartar.

Además, conviene romper una idea bastante común: la experiencia laboral no empieza únicamente cuando firmas tu primer contrato estable. Si haces voluntariado con funciones concretas, colaboras en un proyecto, creas una muestra para tu portfolio o participas en una actividad relacionada con tus objetivos profesionales, ya estás generando aprendizajes con valor profesional.

Ganar experiencia en verano no consiste en hacerlo todo, sino en elegir actividades que después puedas explicar con claridad: qué hiciste, qué aprendiste y qué resultado conseguiste.

Key points
  • Ganar experiencia durante el verano funciona mejor cuando eliges una actividad concreta, la terminas y puedes convertirla en una evidencia clara para tu CV o portfolio.
  • No necesitas un empleo perfecto para empezar: cualquier colaboración con tareas reales puede ayudarte a descubrir habilidades, intereses y áreas profesionales que merece la pena seguir explorando.

Lista de cosas que hacer en verano para ganar experiencia laboral

La clave está en escoger actividades con intención. No hace falta llenar cada semana con planes productivos, pero sí conviene que aquello que hagas tenga algún vínculo con tus intereses, tus habilidades o el sector al que quieres acercarte.

ADVERTENCIA
  • No conviertas el verano en una carrera por hacer muchas cosas. Es mejor elegir una experiencia asumible, terminarla bien y poder explicar qué aprendiste.

Buscar un trabajo temporal relacionado con tu sector

Un trabajo temporal puede ser una de las formas más directas de ganar experiencia laboral. Ahora bien, para que realmente sume a tu perfil, conviene mirar más allá del empleo de verano como una simple forma de conseguir ingresos. La pregunta útil sería: ¿qué puedo aprender aquí que me acerque a mi futuro profesional?

Si te interesa la comunicación, por ejemplo, un trabajo de atención al cliente puede ayudarte a mejorar tu trato con personas, tu capacidad para resolver incidencias y tu forma de transmitir información con claridad. Si te atrae la educación, trabajar como monitor o apoyo en actividades infantiles puede darte experiencia con grupos. Si te interesa la empresa, un puesto administrativo temporal puede acercarte a procesos internos, organización documental o gestión de tareas.

No todos los trabajos estarán perfectamente alineados con tu sector, y no pasa nada. Lo importante es identificar qué competencias desarrollas y cómo puedes explicarlas después: responsabilidad, puntualidad, comunicación, organización, resolución de problemas, adaptación o trabajo bajo presión.

¿Cómo hacerlo correctamente?
  • Antes de aceptar una oferta, revisa qué tareas realizarás y anota ejemplos concretos de responsabilidades. Después te será mucho más fácil explicar esa experiencia en el CV o en una entrevista.

Hacer voluntariado con funciones concretas

El voluntariado puede contar como experiencia cuando no se queda en una participación genérica. Decir “hice voluntariado” aporta poco; explicar que gestionaste redes sociales, apoyaste talleres, organizaste materiales, atendiste a usuarios o colaboraste en la planificación de actividades aporta mucho más.

Antes de elegir una actividad, revisa qué tareas podrías asumir. Busca opciones donde puedas participar de forma activa y aprender algo conectado con tus intereses: una asociación cultural, una entidad social, un club deportivo, una organización educativa o un proyecto local que necesite apoyo durante el verano.

Además de aportar valor a otras personas, el voluntariado permite desarrollar habilidades muy útiles en cualquier entorno profesional: comunicación, empatía, planificación, compromiso, trabajo en equipo y capacidad para adaptarte a situaciones reales.

¿Cómo hacerlo correctamente?
  • Cuando contactes con una entidad, pregunta qué funciones asumirás realmente. Elegir un rol con responsabilidades definidas hará que la experiencia resulte mucho más útil para tu desarrollo profesional.

Participar en proyectos colaborativos

Otra forma de ganar experiencia es sumarte a proyectos donde varias personas trabajan con un objetivo común. Puede ser una newsletter, un podcast, una campaña en redes sociales, una web, un evento, una investigación, una iniciativa cultural o una actividad impulsada por una comunidad digital.

Este tipo de experiencias son interesantes porque permiten asumir un rol concreto. Puedes encargarte de redactar, diseñar, coordinar, investigar, editar vídeos, gestionar publicaciones, buscar información, analizar datos o presentar resultados. Aunque no sea un empleo formal, sí demuestra que sabes colaborar, cumplir plazos y aportar a un proyecto real.

La diferencia frente a una actividad suelta está en el resultado. Un proyecto colaborativo deja una evidencia: una publicación, una presentación, un evento, una pieza creativa, un informe o una mejora concreta. Esa evidencia puede convertirse después en una prueba de experiencia.

Así se aplica en el día a día
  • Guarda una copia de las publicaciones, diseños, informes o materiales en los que participes. Contar con ejemplos reales facilita demostrar tu aportación cuando presentes tu portfolio o candidatura.

Crear un proyecto propio para tu portfolio

Si no encuentras una oportunidad externa, puedes crearla. Un proyecto propio bien planteado puede demostrar iniciativa, criterio y capacidad de aplicación. No necesitas hacer algo enorme; necesitas hacer algo claro, terminado y relacionado con tus objetivos profesionales.

Si te interesa el marketing, puedes preparar una propuesta de campaña para una marca ficticia o analizar la estrategia de contenidos de un sector. Si te interesa la programación, puedes desarrollar una pequeña web o una aplicación sencilla. Si quieres dedicarte a la educación, puedes diseñar una actividad, una unidad didáctica o un recurso descargable. Si te atrae el diseño, puedes crear una identidad visual, una infografía o una maqueta.

Lo importante es que el proyecto tenga estructura: objetivo, proceso, herramientas utilizadas y resultado final. Así no será solo “algo que hiciste en verano”, sino una muestra concreta de lo que sabes hacer.

¿Cómo hacerlo correctamente?
  • Fija una fecha de inicio y otra de finalización. Un proyecto sencillo terminado aporta más valor que una idea ambiciosa que nunca llega a completarse.

Buscar prácticas, becas o programas de verano

Las prácticas, becas y programas de verano pueden ser una vía formal para acercarte al mundo laboral. Algunas empresas, entidades, universidades o instituciones abren oportunidades específicas durante esta época, especialmente para estudiantes, recién titulados o personas que buscan una primera experiencia.

Antes de aplicar, revisa bien las condiciones: duración, horario, funciones, requisitos, remuneración si la hubiera, posibilidad de certificado y tipo de tareas que vas a realizar. Una experiencia breve puede ser muy útil si te permite participar en actividades reales, conocer un entorno profesional y entender cómo se trabaja en un área relacionada con tu sector.

También es recomendable guardar un registro de lo que haces durante la experiencia. Anota tareas, herramientas, aprendizajes y resultados. Esa información será muy valiosa cuando tengas que actualizar tu CV o preparar una entrevista.

¿Cómo hacerlo correctamente?
  • Lleva un registro semanal de las tareas realizadas, herramientas utilizadas y aprendizajes. Ese hábito te permitirá actualizar el CV sin depender de la memoria meses después.

Aprender inteligencia artificial aplicada

La inteligencia artificial puede ayudarte a desarrollar competencias digitales, pero solo suma de verdad cuando la aplicas a tareas concretas. No se trata de decir “sé usar IA”, sino de poder explicar para qué la has usado, qué proceso seguiste y qué resultado obtuviste.

Durante el verano puedes aprender a utilizar herramientas de IA para actividades relacionadas con tu sector: resumir información, organizar ideas, crear borradores, analizar datos, generar propuestas, automatizar tareas sencillas, investigar tendencias o mejorar presentaciones. La clave está en llevar ese aprendizaje a un caso real o simulado.

Por ejemplo, puedes analizar ofertas de empleo de tu área, identificar habilidades demandadas y preparar un pequeño plan de mejora. También puedes crear un calendario de contenidos, estructurar una investigación o comparar herramientas digitales. Lo importante es transformar el aprendizaje en una evidencia práctica.

¿Cómo hacerlo correctamente?
  • Elige una tarea habitual de tu sector e intenta resolverla con apoyo de una herramienta de IA. Después compara el resultado con tu propio trabajo e identifica qué puedes mejorar.

Asistir a eventos o charlas relacionadas con tu sector

Los eventos, webinars, jornadas, ferias, charlas online o encuentros profesionales pueden ayudarte a entender mejor cómo funciona un sector. No siempre generan experiencia directa, pero sí te dan contexto, ideas y referencias para tomar mejores decisiones.

Para que esta actividad sea útil, no basta con conectarte y escuchar. Toma notas, apunta conceptos, identifica empresas, detecta perfiles profesionales y observa qué habilidades se repiten. Después puedes convertir esa información en una reflexión, una publicación en LinkedIn, una lista de recursos o un breve informe personal sobre tendencias del sector.

Este tipo de actividad también puede ayudarte a ordenar tus objetivos profesionales. A veces, escuchar a personas que ya trabajan en un área concreta permite descubrir tareas, salidas y realidades que no aparecen en una descripción académica.

¿Cómo hacerlo correctamente?
  • Después de cada evento, resume las tres ideas que consideres más útiles y busca cómo aplicarlas a un proyecto, una formación o una futura búsqueda de empleo.

Documentar lo aprendido para usarlo en CV y LinkedIn

Una de las partes más importantes de cualquier experiencia de verano es documentarla. Muchas personas hacen actividades interesantes, pero después no saben explicarlas. El resultado es que esa experiencia se queda en algo informal y pierde fuerza en el CV.

Para evitarlo, anota siempre cuatro aspectos:

  • qué hiciste
  • qué función asumiste
  • qué herramientas
  • habilidades utilizaste y qué aprendiste

Si hubo un resultado concreto, mejor todavía: una actividad organizada, una pieza creada, una mejora aplicada, un grupo atendido, una presentación entregada o una colaboración finalizada.

Después, transforma esa información en una frase profesional. No es lo mismo escribir “voluntariado en asociación” que “apoyo en la organización de actividades educativas para jóvenes, con tareas de coordinación, comunicación y preparación de materiales”. La segunda opción muestra mucho mejor tu aportación.

¿Cómo hacerlo correctamente?
  • Reserva diez minutos al terminar cada experiencia para anotar funciones, herramientas y resultados. Mantener ese registro actualizado evita olvidar logros importantes cuando los necesites.

¿Qué cuenta realmente como experiencia laboral si estás empezando?

Cuando estás empezando, es normal pensar que no tienes experiencia porque todavía no has tenido un empleo formal. Sin embargo, la experiencia laboral también puede construirse a partir de actividades donde hayas asumido responsabilidades, aplicado habilidades y generado algún tipo de resultado.

Pueden contar unas prácticas, un voluntariado, un trabajo temporal, una colaboración, un proyecto personal, una actividad universitaria aplicada, un proyecto de asociación o una participación activa en una iniciativa relacionada con tu sector. Lo importante no es solo el nombre de la actividad, sino lo que hiciste dentro de ella.

Para saber si una experiencia tiene valor profesional, puedes hacerte estas preguntas:

  • ¿tenía una función concreta?
  • ¿usé alguna herramienta o habilidad relevante?
  • ¿trabajé con otras personas?
  • ¿resolví algún problema?
  • ¿hubo un resultado?
  • ¿puedo explicar qué aprendí?

Si la respuesta es sí, probablemente esa actividad puede convertirse en experiencia. Quizá no tenga el mismo peso que un contrato laboral largo, pero puede ayudarte a demostrar iniciativa, compromiso y capacidad de aprendizaje.

Te ayuda a probar un sector Una experiencia breve puede servir para comprobar si un área profesional encaja contigo antes de tomar decisiones académicas o laborales más grandes. Orientación Sector Convierte habilidades en práctica El verano permite aplicar lo que sabes en tareas reales: atender personas, crear contenidos, resolver incidencias, organizar actividades o participar en proyectos. Práctica Habilidades Genera evidencias para tu CV Un trabajo temporal, voluntariado o proyecto propio puede dejar pruebas concretas: funciones, resultados, aprendizajes, piezas creadas o responsabilidades asumidas. CV Portfolio Llegas mejor preparado a septiembre Aprovechar los meses de verano te ayuda a volver con más claridad, nuevas competencias y ejemplos reales para futuras oportunidades laborales. Septiembre Oportunidades

¿Cómo convertir una actividad de verano en una prueba para tu CV?

Para que una actividad de verano sume a tu perfil, necesitas traducirla a lenguaje profesional. Esto significa pasar de “hice cosas” a explicar con claridad qué aportaste, qué herramientas utilizaste y qué aprendiste.

Una fórmula sencilla puede ayudarte:

Actividad + función + habilidad o herramienta utilizada + resultado + aprendizaje.

Si colaboraste con una asociación, podrías expresarlo así: “Apoyo en la gestión de redes sociales de una asociación local, con creación de contenidos semanales, organización de publicaciones y seguimiento de la interacción con la comunidad”.

Ejemplo de experiencia laboral en LinkedIn
Experiencia
Apoyo en comunicación digital Asociación Horizonte Joven · Voluntariado jun. 2026 – ago. 2026 · 3 meses Colaboré en la creación de contenidos para redes sociales, la organización de publicaciones semanales y la difusión de actividades educativas dirigidas a jóvenes. También apoyé en la preparación de materiales visuales y en el seguimiento básico de la interacción con la comunidad.

Si hiciste un proyecto propio, podrías plantearlo así: “Creación de un portfolio básico con análisis de tres marcas del sector, propuesta de mejora de contenidos y presentación visual de conclusiones”.

Si trabajaste en atención al público, podrías escribir: “Experiencia temporal en atención al cliente, con gestión de consultas, resolución de incidencias y comunicación directa con usuarios en un entorno de alta actividad”.

Ejemplo de experiencia laboral en un CV
Experiencia laboral
Empresa de servicios turísticos, Málaga 06/2026 – 08/2026
Atención al cliente
  • Gestión de consultas de usuarios y comunicación directa con clientes en un entorno de alta actividad.
  • Resolución de incidencias básicas, derivación de solicitudes y apoyo en la organización diaria del servicio.
  • Desarrollo de habilidades de comunicación, trato con el público, adaptación y trabajo bajo presión.

El objetivo no es exagerar, sino explicar bien. Una experiencia breve puede tener valor si está bien contextualizada y demuestra habilidades útiles para futuras oportunidades laborales.

RECUERDA
  • Antes de apuntarte a una actividad, piensa cómo la contarías después: funciones asumidas, herramientas usadas, resultado obtenido y aprendizaje que te acercó a tu objetivo profesional.
  • Una experiencia breve puede tener mucho valor si deja rastro: una muestra de trabajo, una referencia, una publicación, un certificado o una mejora concreta documentada.

Errores que debes evitar al buscar experiencia durante los meses de verano

Aprovechar el verano para ganar experiencia laboral no significa apuntarte a cualquier cosa. De hecho, elegir mal puede hacer que termines saturado, sin aprender demasiado o sin saber cómo aprovechar lo que has hecho.

  • Elegir actividades solo porque “quedan bien”: lo importante es que tengan algún vínculo con tus intereses, tus objetivos profesionales o las habilidades que quieres desarrollar.
  • Apuntarte a demasiadas cosas a la vez: es mejor terminar una experiencia concreta que empezar cinco actividades sin continuidad ni resultado.
  • Confundir formación con experiencia: aprender está bien, pero aplicar lo aprendido en un proyecto, tarea o caso práctico suele aportar más valor profesional.
  • No documentar lo que haces: si no anotas funciones, herramientas y aprendizajes, después será más difícil explicarlo en el CV o en LinkedIn.
  • Aceptar oportunidades sin revisar condiciones: antes de comprometerte, revisa horarios, tareas, duración, remuneración, certificado, responsable de referencia y expectativas reales.
  • No pedir evidencias cuando corresponde: una referencia, un certificado, una publicación, una muestra de trabajo o una recomendación pueden ayudarte a respaldar la experiencia.
  • Pensar que una experiencia breve no vale: puede valer si te permitió aprender, asumir responsabilidades y demostrar competencias concretas.

Esta lista de cosas que hacer en verano para ganar experiencia laboral no va de llenar las vacaciones de obligaciones, sino de elegir actividades con sentido. Durante los meses de verano puedes descansar, probar, colaborar, aprender y construir pequeñas pruebas de lo que sabes hacer. Y, si lo documentas bien, esas experiencias pueden ayudarte a volver en septiembre con más claridad, más confianza y un perfil profesional mejor preparado.

Cursos para ganar experiencia laboral en verano

Curso de ChatGPT e Inteligencia Artificial
Online 200 H
Curso de Monitor de Ocio y Tiempo Libre (Titulación Universitaria con 5 Créditos ECTS) (Baremable en oposiciones)
Online 125 H
Curso de Recepción y Atención al Cliente
Online 100 H

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